Alguien me dijo que todavía me amas
Alguien me dijo que todavía me amabas,
Y solo tengo la arena entre mis dedos, arena en que nuestro lazo se convirtió.
De mi mente ya cansada por engaños escapaste, dejando solo semillas de tu recuerdo, y estas se marchitaron aun antes de germinar.
No acierto a comprender como me dicen que todavía me amas, pues en la vida los olvidos no suelen durar, y el mio, mi olvido, tardo mucho en cicatrizar, tanto que aun hoy noto en mi piel su dureza con la que me marcó. No se, siempre me recordaste a los cuentos de Carver, con ese minimalismo y realismo sucio del que me impregnaste. Cariño de hielo con toques de real sentimiento hacia mi. Mas que amado me sentí atrapado en ti.
Era demasiado para mí, pues mi anhelo era desertar de ti, abrazar el descanso que me negaste. Buscar refugio en aquellos lugares de mi mente a los que solo los elegidos pueden ir.
Pues mi mundo se empequeñecía junto a ti, y ya cuando el colapso era inminente huiste, dejando atrás la total devastación de mi ya colapsado mundo. Y hoy ¿ dices que me amas?
Es cierto que me tienta recibir mensajes desde el pasado, timbrados seguro, en oscuras Oficinas que finalmente encontraron su destino. No fue una cruel infamia del tiempo, de la fatalidad, tan solo una misiva dicha por alguien que vivió en otro tiempo y que abandonó mi vida en el primer cruce de caminos.
Sería baldio por mi parte explicarle que con el tiempo, nuestra vida cambia, y que hasta los nombres mudan. Y como ya dijo el poeta mi nombre es mi ser y no soy sino mi nombre.
