Recuerdos
En algunas ocasiones uno se levanta como si hubiera librado una batalla contra aquellos recuerdos no vividos que como motín se alzan contra mí. Y es tan cruel la represalia de aquellos recuerdos que con vehemencia reclaman ser vividos que no queda más remedio
que el acuartelamiento de la mente. Durante el asedio duras batallas se cruzan haciendo perder el sentido y los cadaveres de aquellos recuerdos queridos se muestran descarnizados, irreconocibles. La oscuridad se impone, y solo campos de batalla yermos se alzan en antinatural paisaje iluminado por burlas de aquellas cobardias que ayer de forma miserable te negaste obedecer, y hoy reclaman su sitio que por derecho propio les negaste. Y estás exhausto de continuas agresiones y poco a poco te doblegas hasta que tu frente toca el holocuasto y con horror te rindes a la evidencia de que tu mundo se ha visto cambiado por nuevas formas de tí mismo que apenas reconoces y con la pesada carga de un nuevo día te levantas, continúas tu camino planeando tu nueva estrategia que pueda proporcionarte algún rato de respiro.
C.B. Zol 2005
